martes, 4 de enero de 2011

Ramón Chirinos: Ver el mundo con el Alma







Ramón Chirinos: Ver el mundo con el Alma

Joaquín Ortega

El arte, sin puntos suspensivos ni fecha de vencimiento, logra mil veces colarse a través de las emociones y las inquietudes, se aparea entre radiaciones y dimensiones -distanciadas solamente por el ojo del observador-.

Hoy en día, el tiempo pareciera haber caducado en su propia esencia y las imágenes que permanecen en el recuerdo no sólo serán las más aptas, sino en realidad las que más dialoguen. La obra de Ramón Chirinos apunta a esta última característica. Una breve plática con éste artista de músculo y corazón, afirma un repaso vehemente y cromático por el autor de los múltiples mundos.

Joaquín Ortega: ¿Con cuál o cuáles grandes maestros dialogas en tu obra?

Ramón Chirinos: Por mi mente pasan infinidad de Maestros, tanto de la literatura, la pintura, la música y hasta del cine, sin embargo cuando estoy frente a un lienzo, dialogo con mi yo interno.

J.O: ¿Joaquín Sorolla ilumina mares interiores, cuerpos sometidos a la vida real, sigue hablando por la literatura y por los que no tenían voz?

R.CH.: Joaquín Sorolla fue y ha sido uno de los pintores más olvidados de la pintura Española, siendo opacado por los artistas modernos de la época, por desarrollar una visión impresionista, captando la luz del mediterráneo, o quizá iluminando mares interiores como haces alusión en tu pregunta

J.O: ¿En dónde reside la fuerza de una caligrafía? ¿Qué importancia le das a tu firma en el lienzo?

R.CH.: La obra por si ya es una firma, cada trazo es un fragmento de ella y la fuerza estará entre el trazo y el color, por esta razón lo más importante es la obra en sí, y esa es la verdadera firma.

J.O: El estudio de Bolivar ¿difumina el perfil y acentúa el contexto?

R.CH.: Los dibujos de Bolívar -hechos con Tiza al pastel- fueron diseñado sobre una agua tinta sin difuminarlos, manteniendo solamente el trazo como dibujo.

J.O: ¿Cuánto del movimiento abstracto norteamericano consideras que cruzó de vuelta a Europa?

R.CH.: De los artistas más importantes Norteamericanos Jackson Pollock y Willem De Kooning trascendieron, marcando un movimiento contemporáneo americano en toda Europa

J.O: ¿Te marcó de alguna manera la temática de la guerra fría o el de la violencia en nuestro tercer mundo?

R.CH.: Como artista evito tocar todo lo relacionado a la violencia y me ubico más hacia la parte positiva tomando como punto de partida la visión del niño transformada en poesía.

J.O: ¿Cuántas técnicas conjugas en tus tridimensionales?

R.CH.: Yo utilizo una sola técnica, la cual puede estar en diferentes soportes como madera, tela, vidrio o plástico, teniendo cuidado que la obra perdure en el tiempo

J.O: ¿Qué consideras que resume emocionalmente tu Polifonía en azul?

R.CH.: En poco dibujo y color he captado ese mundo azul, mediante el cual, puedo transmitir todas las vivencias de la vida cotidiana como la puede percibir un niño libre de maldad.

J.O: ¿Ser zurdo como Escher, Miguelangel, Holbein, Kleen, Rafael o Da Vinci, permite una mirada distinta sobre el mundo?

R.CH.: Considero que cada artista tiene una mirada distinta siendo zurdo o no. Lo más importante es ver el mundo con el alma.

J.O: Los años setenta frente al postmodernismo y el revival primitivista ¿operaron algún cambio en ti?

R.CH.: Es probable que tales movimientos hayan causado algún efecto en mi, pero son transformaciones que ocurren en el subconsciente. Son difíciles de identificar y cuantificar.

J.O: ¿Cómo te sientes con el legado de Kandinsky, especialmente con la improvisación?

R.CH.: Si bien la conozco y la respeto, no es una obra con la que me sienta identificado.

J.O: ¿Cuanto tiene que ver el manejo del espacio con una misión artística?

R.CH.: Mi obra la puedo plasmar en cualquier espacio sin importar la dimensión, lo más importante es que el público tenga acceso a él.

J.O: ¿Cuál crees que ha pasado a ser la utilidad del montaje?

R.CH.:

A) El montaje de la obra -o soporte- tiene que estar en condiciones óptimas para proteger la obra de futuro daño.

B) El montaje museográfico -o de galería- lleva un estudio acorde con el espacio del ambiente respetando sus códigos.

J.O: ¿En cuál mito te apoyas? ¿rebeldes como el de Prometeo? ¿furiosos como el de Urano? ¿devoradores como el de Saturno?

R.CH.: Más que en un mito, me apoyo en las cosas positivas, en la tranquilidad de mi estudio y en la fuerza de la naturaleza.

J.O: ¿Cuáles consideras que son los temas actuales que podrían generar emoción y encuentro con la realidad en los próximos 10 años: el multiculturalismo, la infancia abandonada, la globalización, el feminismo, la ética, los temas gay y transgénero, el Sida?

R.CH: Dentro de diez años pueden existir cambios positivos y negativos en el ámbito social, político y cultural, pero me gustaría que por la vía de la globalización se pudieran arreglar todos los problemas.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

sábado, 7 de agosto de 2010

Conversaciones desde la Barra con Francisco Suniaga







La Barra con Francisco Suniaga

“Always carry a flagon of whiskey in case of a snakebite and furthermore always carry a small snake” W.C Fields

J.O.: Un platillo de historia familiar

F.S.: La hallaca de mi mamá.

J.O.: Si un libro fuera un vino y se pudiera beber ¿cual escogerías?

F.S.: La biblia.

J.O.: Desde una isla ¿se componen mundos?

F.S.: Por supuesto, una isla es el mundo.

J.O.: Amistad mas lejana y sin embargo mas fraternalmente cerca

F.S.: Henry Jiménez y su esposa Mariela Morales, en Alemania.

J.O.: Un maestro que sigue hablando

F.S.: Mi padre.

J.O.: ¿Toda biblioteca tiene un libro secreto?

F.S.: Según Carlos Ruiz Safón, muchos.

J.O.: Poesía de bolsillo y de salón

F.S.: ¿No es la misma?

J.O.: Un deporte que invita al entendimiento

F.S.: El sexo.

J.O.: Una película que siga siendo documento

F.S.: El Padrino, de Francis Ford Coppola

J.O.: Entre Dios y la casualidad

F.S.: No sé, Dios puede ser una gran casualidad.

J.O.: ¿Donde termina un libro y donde empieza la incomodidad?

F.S.:En la última página….en la puerta de la calle.

J.O.: La carga venezolana imborrable fronteras afuera

F.S.: El tumbao.

J.O.: La navidad y el cumpleaños

F.S.: Buenísimos, ¡jajajajaja!


domingo, 27 de junio de 2010

DESDE LA BARRA, Con Sergio Dahbar












DESDE LA BARRA, Con Sergio Dahbar



¿Donde comienza la señal y dónde termina el ruido?


-No lo sé. Diría que las señales en el horizonte no son buenas y que el ruido no termina, sino que recién comienza. Por supuesto, todo depende desde donde uno quiera mirar las cosas.



¿El enigma de Turing se rompió con el Criptonomicon?


Podría ser. El criptonomicon es una ficción tecnológica que publicó Neal Stephenson en 1999. Dos historias la cruzan: el afán de los espías de la Segunda Guerra Mundial por descifrar los códigos del eje Roma-Berlín-Tokio. Y los descendientes de estos que buscan fundar un paraíso de datos en el sudeste asiático. Hay personajes en el libro emparentados con Turing, como un amigo muy cercano, Rudolf "Rudy" von Hacklheber. Esta novela reveló la trama en la que se movía Turing.



¿Entre el ajedrez y las letras a quien se debe dejar en jaque?


En el ajedrez, al contrincante. En las letras, pienso que al lector, con una jugada maestra del lenguaje.



El trago más cumplidor


El Gimlet, como lo tomaba Raymond Chandler, en las tardes en las que se ponía melancólico en los bares de Los Angeles.



Una cena en la locación perfecta


París siempre será un escenario perfecto para una cena.



Murió Pedro Infante… ¿que germinó tras él?


Fue la expresión del macho latinoamericano, mujeriego y bonchón. Construyó uno de los capítulos esenciales del melodrama de un continente que tiene la ranchera, el bolero y el tango como música de fondo. Germinó la pasión y la locura. Todos los fines de semana, en nuestras barriadas continentales, matamos a alguna mujer por despecho. Que tal.



Entre Senderos de Gloria y el Soldado Ryan


La primera por encima de todos los equívocos. Kubrick hizo obras memorables. En este caso un alegato antimilitarista y pacifista. Perfectamente realizado, como todo lo que tocaba Kubrick. Ryan es una buena película, pero no roza los talones de Senderos de gloria.



La fragancia del amor perfecto


Ese momento en que uno pierde el juicio y es capaz de hacer el ridículo, sin ninguna vergüenza.



Tiempo y nombre para el juego


A la hora en que cae el sol, el dominó



Si tuvieras que definir un dúo imaginario entre Snoop Dog y Chet Baker ¿cuál sería el nombre que le pondrías?


Paéz y Calamaro



Un número para la eternidad


69



El auto para conducir sin compromisos


El escarabajo



La mujer que se merece un retablo


Lisbeth Salander